Un puntaje único de riesgo de lesión — ya sea un semáforo rojo o un 78 % de probabilidad — comprime situaciones clínicas muy distintas en una misma cifra y esconde tanto la incertidumbre como los datos que faltan. Por eso en Omen Performance hemos descartado las probabilidades opacas.
El juicio facultativo necesita discusión: el jefe de fisioterapia debe poder volver a la fuente original, revisar la trayectoria de la semana y explicar al entrenador por qué un jugador requiere hoy una tarea adaptada.
Por qué los porcentajes predictivos de caja negra pierden la confianza del vestuario
Cuando un algoritmo etiqueta a un futbolista con «riesgo alto» sin detallar si el motivo es un pico de sprint, tres noches de mal descanso tras un viaje o un antecedente en el sóleo, el clínico queda atrapado entre obedecer a ciegas o ignorar la herramienta tras la segunda falsa alarma.
- Compresión excesiva: la fatiga de viaje y una sobrecarga tendinosa exigen intervenciones opuestas.
- Ocultación de datos ausentes: si faltan dos registros RPE o notas clínicas, un número proyecta una falsa precisión matemática.
- Falta de traducción práctica: un porcentaje no indica si hay que limitar metros de alta velocidad, ajustar el gimnasio o explorar al jugador en camilla.
Indicadores observables con su fuente, su ventana temporal y su contexto clínico
Omen reúne carga de entrenamiento, RPE, resultados de pruebas, dolor declarado, antecedentes relevantes y mediciones pendientes. La IA formula un resumen cualitativo conciso indicando qué respalda la lectura y qué información falta, para que el staff médico añada el contexto de campo, interprete el estado de forma y tome la decisión.